
De pequeña me contaron una cantidad de cuentos que me hacían soñar con un país que en el fondo sabía que nunca llegaría, eran cuentos donde todo era perfecto, donde cada princesa tonta y caprichosa tenía su príncipe ideal lleno de perfección, donde cada estúpida princesa terminaba aburriéndose de esa vida superior y aparentemente feliz a ojos del resto.
De pequeña mis sueños eran bastante creibles, siempre pensé que todo podría ocurrir, pero llegó el día, crecí, dejé de ser esa princesa estúpida para convertirme en una subnormal profunda donde cada cosa que antes no podía ni rozarme ahora me devoraba el alma a cada instante.
Pero aún habiendo crecido he conseguido seguir contándome cuentos donde únicamente reina mi mente, este ingenio loco que me hace subir y bajar haciéndome perder el control sobre mis propios pasos.
Me he convertido en ese juguete roto que tanto miedo me daba, he llegado al final menos deseado, ese donde la princesa muere trágicamente, al final de ese cuento que nadie me contó, para el que no me prepararon, ahora estoy al borde de un acantilado al que me obligaron a subir sin explicarme que la caída podría matarme.
Pero bueno, estoy lista, he aprendido tanto, he llorado tanto, me han hecho sufrir tanto que si caigo y choco contra las rocas, sentiré como si mis sábanas de raso rozaran mi piel.
De pequeña mis sueños eran bastante creibles, siempre pensé que todo podría ocurrir, pero llegó el día, crecí, dejé de ser esa princesa estúpida para convertirme en una subnormal profunda donde cada cosa que antes no podía ni rozarme ahora me devoraba el alma a cada instante.
Pero aún habiendo crecido he conseguido seguir contándome cuentos donde únicamente reina mi mente, este ingenio loco que me hace subir y bajar haciéndome perder el control sobre mis propios pasos.
Me he convertido en ese juguete roto que tanto miedo me daba, he llegado al final menos deseado, ese donde la princesa muere trágicamente, al final de ese cuento que nadie me contó, para el que no me prepararon, ahora estoy al borde de un acantilado al que me obligaron a subir sin explicarme que la caída podría matarme.
Pero bueno, estoy lista, he aprendido tanto, he llorado tanto, me han hecho sufrir tanto que si caigo y choco contra las rocas, sentiré como si mis sábanas de raso rozaran mi piel.
Feliz Navidad!!
Pd: si, me encanta escribir sobre papel y como voy tan adelantada en el curso... me sobra tiempo para que venga la inspiración, y hoy me apetecía dejarlo escrito por aquí ;)
asias a los que me leeeeeeeis que nunca os lo digo ;)


Wooooooooooo!!
ResponderEliminarTirate x el acantilado, con las piernas juntas y los brazos bien pegados al cuerpo!!
Mientras vas x el aire te entrarán ganas de hacer tirabuzones triples y cuatriples, y querrás que el tiempo y la distancia entre el agua y tú sean eternos.
Cnd al final tus pies rocen el agua, notarás que un escalofrio invade tu cuerpo y el miedo te ahogara. Pero no te preocupes que en unos segundos toda tu estarás bien mojada, flotando en la superficie y con ganas de volver a saltar.
Te quiero princesa
muuuuuuuuuuuuuuuuuacks