lunes, 30 de noviembre de 2009

Y entonces... :( algo muere por dentro


Y me iré tan despacio que tendrás el tiempo suficiente para decidir si decirme o no adios,

lucharé contra las cosas que me queman por dentro haciéndome sentir esta locura,

me comeré mis miedos y tendré que cocinar los tuyos ya que no eres capaz de verme,

sentiré que hice todo lo que estaba en mis manos para tenerte algo más cerca,

y entonces me daré cuenta que tanto esfuerzo no ha valido la pena...


Hoy esta princesa tiene un deseo, un capricho, un antojo tonto, pero no lo conseguirá.

Ni me sirve la escoba verde para volar, ni mi luna puede guiarme en estos momentos, ni mi dichoso gato me araña siquiera los pies, y ahí fuera no hay nada porque ya no estoy yo.


Ni tantos caprichosos ni tantas ganas de querer un imposible, tengo un duendecillo en tonos morados que me incita a tener pensamientos impuros, que me roza la piel como nisiquiera yo misma podría hacerlo, duende que se mete por cada poro de mi piel haciéndome sentir viva.

También tengo un gigante que ni quiere velar por mi ni deja que otros lo hagan, y está destrozando algo dentro de mi que él no es capaz de apreciar, ni viéndome llorar sabría que es por él.


Ni duendes ni gigantes, ni princesa, empieza a no quedar nada dentro de este sueño porque estoy a punto de despertarme y ver la realidad, y no es otra de la que no quedará más que el recuerdo, y no hay nada peor que un recuerdo...


Porque si recuerdas algo es que ya pasó


Se donde está la paz y también mis ganas para ir en su busca, pero mi príncipe de las muñecas rotas está a punto de volver a enturbiar mis pensamientos.


Y es entonces cuando vuelvo a cerrar los ojos apretándolos hasta el mismísimo dolor, y es entonces cuando todo vuelve a ser como yo quiero, cuando duende y gigante se alían sin saberlo para regalarme trocitos de felicidad que aprecían aún menos que el dolor. Y es entonces cuando mi príncipe de las muñecas rotas me abraza sin quebrarme.

Y es entonces cuando cierro los ojos y vuelvo a ser la princesa de los ratones y a chupar piruletas de mil sabores que sólo me regalan momentos de placer.


Y sigo aquí, dormida...



Y es entonces cuando consigo ser feliz

viernes, 27 de noviembre de 2009

Triste...]MUY[**

Como pequeños girones de piel, como esos rincones donde no puedo esconderme, y mira tu que mi castillo es grande, pues se me ha quedado pequeño, no veo lugares donde meter mi cabeza como si fuera una avestruz para esconder mis miedos, porque tengo miedo y mucho.

Me he vuelto una princesa llorona, mis lágrimas le servirían al príncipe para escalar hasta mi en lugar de la larga melena de Rapunzel y es que no consigo encontrar el zapato gemelo de aquel par tan bonito de cristal que me puse la noche en que conocí al demonio.

Era feliz y sabía que terminaría pronto, pero no me paré a pensar en eso, solo disfruté de cada instante como si fuera el último y quizá ahora, solo quizá, pienso que tendría que haberme parado un poco en los detalles.

Pero sabeis qué es lo mejor?? que cada lágrima que derramo hoy es un paso más que me apetecerá dar mañana, como yo quiera, tengo mi swim marcado, llegaré a mi meta, lo se.

Nadie confía en mi más que yo misma.



Corindón, envíame un trozo de ese pastel que tu y yo sabemos, pero sin exceso de ñoñería que ya me conoces ;).






Casi siete días después... pero el resto era más triste.
Zas, en toda la boca

sábado, 21 de noviembre de 2009

Alfileres


Son una pieza tan fina que en ocasiones puedes obviar su presencia, se clavan causando un dolor tan sutil como punzante, llegan justo donde tienen que llegar, cumplen la función para la cual se idearon, alfileres.

Así los tengo yo clavados en el centro de mi alma, pero estoy en mi mundo, y puedo convertirlos en un montón de gummies dulces y blanditos que poder ir saboreando lentamente y cuando yo lo desee, puedo convertir la pena en una fiesta de disfraces donde ganará el peor vestido, puedo escribir con tiza blanca sobre mi sofá de terciopelo rojo y echarle la culpa a los niños del palacio vecino, puedo hacer que lo blanco sea negro con sólo desearlo, puedo quitarme esos clavos que me están haciendo presa de mi misma.

Todo era mucho más fácil cuando no había un corazón de por medio, ójala y el mío fuera como el del hombre de hojalata, él no sabía lo que era sentir y es lógico que quisiera averiguarlo, pero me pongo de pie en el fuego a que tiempo después quiso devolverlo.

Zapatos verde esperanza,
un carmín muy suave en los labios,
el mejor de los peinados,
y un vestido que nadie podría igualar,
estoy lista para recordarte,
asustada, pero lista, estoy lista.

Mi niña interior se está peleando por ver la luz, pero prometo no dejarla salir de ahí nunca, prometo protegerte pequeña, porque de mayor no sabré cuidar tu corazón, de mayor seré una adulta estúpida que no sabrá valorarte hasta que te haya perdido, así pues, voy a cerrar con candados, a bloquear las salidas, a cubrir las ventanas, no vas a ver lo que hay después de ti para evitarte el presente sufrimiento.

Siendo niños deberían darnos la opción de querer crecer, y ahora deberíamos poder volver atrás y olvidar el dolor, siendo niños debería estar prohibido el calendario, las horas...

En el país de las piruletas los presentes niños teneis la opción de pasaros la vida comiendo gummies y saltando a la comba, tirándole de las coletas los niños a las niñas y creyéndose mamás estas últimas, en el país de las piruletas todo será como querais que sea.

Sólo hay una única norma, que no se puede llorar por ningún sentimiento ajeno a la felicidad.

Estoy lista, necesito recordarte...

viernes, 20 de noviembre de 2009

sin opciones

Está la princesa subida al tejado, ahí sentadita me encuentro pensando en no pensar, meditando sobre lo que no debería ni estar dentro de mi estúpida cabeza, pero soy así, imbecil, y eso no va a cambiar, en el fondo me gusta ser así, aunque reciba por todos lados y quiera ser una gran hija de las cuatro letras, no puedo.

Tengo un leve recuerdo de una caricia tonta que he hizo sentir cosquillas, pero es tan leve que empiezo a olvidarlo, tengo esa sensación de cuando todo funcionaba, pero se apaga, tengo esa magia entre mis dedos cuando tocaba el cielo con la punta de ellos, pero ya no llegan a nada, tengo una sensación que no sabe si hacerme reír o llorar, es un sentimiento extraño, porque estoy bien pero falta algo, y lo peor de todo es que la princesa sabe que es, pero aún peor es saber que no parece tener remedio.

Pues nada, la princesa se ha vestido de resignación y voy a disfrutar de los ratos de claridad...

Se me está secando algo por dentro :(

miércoles, 18 de noviembre de 2009

autoabandono

Sensación de abandono, ardores en las entrañas, lágrimas que no dejas salir. Es complicado este sentimiento, aturde mis sentidos, anula mis ganas y estanca mis posibilidades. No puedo caminar por donde yo quiero porque siempre se tuerce mi camino, me miro en el espejo y veo más allá de mi interior, estoy tan abajo como arriba y mi cordura está bailando un tango con mi hada mágica. Algo está descontrolándose entre mis manos y no debería ser así. Las princesas hacemos y deshacemos a nuestro antojo o al menos eso nos han hecho creer siempre, pero es mentira, yo ya no puedo controlar nada ni en la realidad ni en mi ficción.

Mi príncipe lleva días sin romper una muñeca, y nose que da más miedo, mi teléfono suena y únicamente es para darme malas noticias, mis pasos no van a ningún lado, pero al menos mantengo un par de cosas en su sitio, y sigo sin estar sola, que es muy importante.

Se dice que cuanto más se tiene más se quiere, yo ya no quiero nada más, me rindo, se que haga lo que haga en mi realidad, la rutina va a seguir estando presente, no habrá mada que me haga saltar sobre mis pies, y en mi realidad paralela están todos de vacaciones, y para colmo mi gatito Douleur está teniendo algo especial con esa luna que vela por mi. Nose que ocurre, mis lapiceros no encajan en ningún sacapuntas y ahí están de modo inservible, pero insisto, me rindo.

En ambos lados de mi verdad, tanto como Ale, Sandra o como querais llamarme y como la princesita de los ratones... me rindo a día de hoy.

No puedo quejarme ni de mi familia sobre todo de mi hermana, ni tampoco de la mayoría de mis amigos, sobre todo de mis niñas que tanto me miman y me hacen reír, eso compensa junto con mis gordis.

Pero me olvidé, y eso es triste... me olvidé :(.

Después de esta gran tormenta ahora solo me toca esperar que mi jardín se seque, de momento me quedaré con los pies descalzos, es mi mejor opción.

Y lo peor de todo es esta jodida sensación de bien estar, todo me resbala tanto que estoy simplemente bien, aburrida y asqueada de mi rutina, pero tranquila, en paz, bien...

Ya no estoy asustada :)

Pero me olvidé... :(

domingo, 15 de noviembre de 2009

mi oscuridad

Y he salido a caminar despacio, tanto que por un momento creí que mis pies se pararían, pero no quieren hacerlo aquí porque lo que ven no es de su agrado, no quieren pararse aquí.
Me apetece correr, gritar, estallar en llanto, pero hay algo bloqueando esos deseos, hay algo que dice una y otra vez que mire hacia otro lado y comience a buscar un camino diferente, hay algo que sabe que esta no es la mejor opción.
Princesa indecisa, así estoy a día de hoy, nose cual camino coger porque ninguno me lleva a donde quiero, nose de quien fiarme porque cada palabra me taladra el corazón, nose hacía donde mirar porque todo lo que veo es malo.

Es un castigo, yo lo se, se que es un castigo por no haber sabido plantar los pies donde debía en el momento preciso, se que me está pasando factura por querer volar más y más alto, se que esto va a dolerme haga ya lo que haga, así pues, me quedo aquí, resignada, viéndolas venir, porque se cual es el final de este cuento.
Pero estoy tranquila, me lo he buscado, y es que a las princesas caprichosas a veces le pasan estas cosas, a veces ni el castillo más bonito, ni el vestido más precioso, ni el lugar más perfecto son capaces de saciar nuestra ansia de más, y así sucede, que por hacer las cosas mal, sufres.

No hay problema cuando el problema soy yo

martes, 10 de noviembre de 2009

a cuento chino

Se fue, se ha ido!!
Lo busco y no lo encuentro por ningún lado, creo que si vuelve ya no será lo mismo, y en el fondo yo se que es mejor así, que debería deshacerme de él, pero soy tan imbécil que no puedo, o no quiero, por alguna razón mi cabeza no quiere, porque a mi corazón ni le consulta, es como si se hubiera parado en seco, ni pincha ni corta, es como un viejo recuerdo dentro de mi cajita.

Siempre pensé que Caperucita en el fondo quería que el lobo se comiese a su abuela,
que Ricitos de Oro se comío aquella sopa y deshizo aquellas camas sólo para molestar,
que Peter Pan jamás fue un niño ni era capaz de volar por un pensamiento agradable,
se, es que se que la Bella Durmiente se pinchó para evitar ver tanta cosa fea a su alrededor,
y la Cenicienta dejó aquel zapato olvidado a propósito para ver que realmente el príncipe era malo.

Ningún cuento ha sido capaz de hacerme ver que algún día alguna de esas cosas pasaría, aunque me han mantenido y me mantienen viva contándome a mi misma esas pequeñas historias de absoluta ficción.

Caperucita quería conocer al hombre, no al lobo,
Ricitos de Oro buscaba una atención inexistente,
Peter Pan era un madurito interesante,
la Bella Durmiente en verdad se drogó
y la Cenicienta quería que el zapato se lo probase la hermana del príncipe.

Lose, yo se que los cuentos son sólo cuentos, y yo los vivo a mi manera, a una manera que se supone real y feliz, díficil pero sincera, absurda y sensata a la vez.

Caperucita ya no me habla porque me lié con su hombre lobo,
Ricitos se suicidó porque nunca le presté atención,
Peter creció más rápido que yo y dejó de interesarme,
Bella jamás despertó porque me la cargué antes
y Cenicienta hizo que dudase sobre mis gustos sexuales.

Mis cuentos, mi vida, resumiéndose tan poco a poco que nunca comeré perdices...

Corindón, he quitado las cortinas y las he quemado, pero sigue sin entrar luz, y sabes por qué pequeñaja?? porque no hay luz, ni la hay ni mis ojos logran verla si se cuela por algún rincón.
Y eso ocurre porque no existe la magia, y los cuentos cada día son más díficiles de contar, ya los besos no saben a nada, ni siquiera un abrazo calma esa fiera que atraviesa mis entrañas.
No hay nada a mi alrededor y es jodido Corindón, no hay magia porque mis magos han muerto.

Tu o cualquiera que lea este trocito de mi hoy, podría explicarme que pasa cuando estás rodeada de gente que en teoría te quiere pero realmente en el fondo son sólo personas que no son capaces de dejar huellas buenas??, alguno podrías explicarme por qué por más que yo lo intente la grieta se hace más grande haciendo imposible un acercamiento??

Y tu sabes a qué me refiero Corindón, sabes leer estas preguntas sin darle vueltas inncesarias.

Ya lo dice el refrán: no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes, y yo como estos cuentos a día de hoy, soy pura ficción y los lápiceros mágicos no dan más desí.

Mientras tanto seguiré aparentando que todo va bien,
seguiré dejándome llevar,
sonriendo y estando a gusto aunque me esté muriendo del asco,
seguiré demostrando mi lado ficticio dentro de vuestra realidad.

Y para mañana elijo vestido de fiesta en tonos rojos y negros y zapatos de tacón suiciza,
para mañana elijo disfraz de princesa feliz con maquillaje oculta penas en las mejillas,
para mañana elijo dejarme llevar sabiendo que la historia no cambiará nunca.

Aunque mejor debería ponerme botines y bolso verdes y vestirme de color negro entera...

Pero ni tengo esos botines ni ese bolso a juego, mañana no debería amanecer


Se acabó el martes en el país de las piruletas, mañana más y haber cómo...