Suicidio colectivo de un puñado de neuronas para una mente desencantada.
Y es que se ha vuelto tan complicado Corindón...
El hombre de hojalata está haciendo este camino de baldosas amarillas una misión prácticamente imposible. Mi cerebo va soltando un montón de paja a cada paso, mis brazos se están debilitando y mis piernas ya no quieren caminar.
Ya no sueño porque vivo despierta intentando comprender la situación...
:(
lunes, 17 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


pensé q ese cuento se había acabado ya, y que ninguno había llegado al país de esmeralda. Ahora veo que no, q simplemnte ambos os habeis perdido, habeis cogido caminos distintos. Ains mi princesa!!! Ojalá!! creo q más q un hombre de hojalata es el león sin valentia!!!
ResponderEliminarilsm